Landalore Cosmética Natural

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Los ingredientes que utilizamos

Aceites y grasas

 

Aceite de almendras (INCI Prunus Amygdalus Dulcis Oil)

Aceite obtenido de la presión en frío de la almendra dulce. Es de color amarillo dorado claro y olor muy suave, además de ser muy rico en vitaminas.

 

El aceite de almendras es bueno para todo tipo de piel, incluso las más sensibles. Protege, hidrata y nutre la piel, proporcionándole suavidad y elasticidad. Por ello, es muy adecuado en casos de sequedad, deshidratación o descamación. Además, también es muy adecuado para problemas de irritación y alergia ya que tiene efectos calmantes.

 

Aceite de coco (INCI Cocos Nucifera Oil)

Este aceite se obtiene a partir del prensado de la pulpa. Es un líquido blanquecino. A temperaturas inferiores a 24º adquiere consistencia sólida y requiere un ligero calentamiento para su uso.

 

El aceite de coco es muy rico en ácidos grasos saturados, especialmente el ácido láurico. Este ácido es un componente de la leche materna que da a la piel tonicidad, protección y suavidad gracias a sus propiedades reestructurantes, además de ser antiséptico y conservar el pH de la piel.

 

Por otro lado, el aceite de coco también actúa como un humectante eficaz en todo tipo de pieles, por lo que es una gran solución para prevenir la sequedad y la descamación de la piel. Es muy apropiado como aceite de masaje, con propiedades como relajante mental y físico.

 

Este aceite proporciona a los jabones dureza, espuma y limpieza, además de aportarle una textura rica y cremosa. Tiene la particularidad de ser hidratante hasta una proporción aproximada del 20%, por encima de ese porcentaje puede resecar la piel.

 

Aceite de germen de trigo (INCI Triticum Vulgare Germ Oil)

El aceite de germen de trigo es rico en ácidos grasos esenciales, fosfolípidos, lecitina, celulosa, minerales, oligoelementos y varias vitaminas, destacando la vitamina E, que es un antioxidante natural. El aceite de germen de trigo es la fuente de vitamina E más abundante que existe en la naturaleza.

 

La acción antiinflamatoria de este aceite le hace idóneo para reparar en las pieles sensibles y/o irritadas el daño ocasionado por los rayos de sol y las agresiones externas. También es utilizado como protector solar. Además, su potente acción antioxidante es ideal para retrasar los síntomas de envejecimiento, evitando las arrugas y líneas de expresión.

 

Por otro lado, el aceite de germen de trigo ayuda a mejorar el aspecto de la piel, promoviendo la circulación y la formación de nuevas células y previniendo la formación de estrías. Además, hidrata y suaviza la piel, reafirmándola y proporcionándole una gran elasticidad.

 

Por su propiedad antioxidante, es muy adecuado para conservar los jabones de manera natural, evitando su enranciamiento.

 

Aceite de jojoba (INCI Simmondsia Chinensis)

La jojoba es una cera líquida de color dorado-marrón, de olor suave y agradable y muy resistente al calor, por lo que no se enrancia como otros aceites. Su composición, muy parecida al sebo de la piel, ayuda a regular la secreción de sebo en personas de piel grasa y a controlar el acné. Además, contiene ácido mirístico, reconocido por sus propiedades anti inflamatorias.

 

Destacan sus propiedades como antioxidante, humectante, emoliente y reactivador de la producción celular. Por ello, el aceite de jojoba es excelente para el tratamiento del envejecimiento prematuro de la piel y prevenir la aparición de estrías.

 

La jojoba también se utiliza como ingrediente en jabones y cremas para hidratar, suavizar y depurar la piel. En la producción de jabones es muy utilizado en la traza, como portador de los aceites esenciales.

 

Aceite de oliva (INCI Olea Europaea Oil)

El aceite de oliva virgen es el protagonista en numerosos productos cosméticos por los beneficios que aporta a nuestra piel. Gracias a su alto contenido en vitaminas A, D, K y E, minerales y proteínas, el aceite de oliva posee propiedades antioxidantes y regenerativas de las células de nuestra piel.

 

Además, este aceite posee cualidades hidratantes, cura inflamaciones y retarda el envejecimiento de la piel. Además de ser beneficioso para personas con lesiones por alergias, eczemas y psoriasis.

 

Los jabones con base de aceite de oliva son muy suaves y aptos para todo tipo de piel, inclusive para niños y personas con pieles sensibles.

 

Aceite de palma rojo natural (INCI Elaeis Gieneesis Oil)

El aceite crudo de palma roja, planta originaria de África occidental, es rico en Vitamina A, E, K y Magnesio, lo que le confiere cualidades antioxidantes. Es la fuente más rica de tocotrienoles, una vitamina E específica, 30 veces mejor que otros tipos de vitamina E, que retrasan el envejecimiento de la piel por la luz solar. Además, tiene propiedades emolientes, hidratantes y limpiadoras, muy beneficiosas para la piel.

 

El Aceite de Palma utilizado en la fabricación de jabón produce una espuma cremosa estable y añade dureza a la barra. Posee cualidades similares, aunque no idénticas, al aceite de coco.

 

Para elaborar los jabones Landalore solo se utiliza aceite de palma ecológica, de primera prensión en frío y procedente del comercio justo.

 

Aceite de ricino (INCI Ricinus Communis Oil)

Aceite con muchas cualidades beneficiosas para la piel por su gran concentración en ácidos grasos insaturados. Es muy utilizado en cosmética por sus propiedades como cicatrizante, emoliente, anti-inflamatorio y antioxidante.

 

Aceite muy beneficioso en general para las pieles secas. También se utiliza para el cuidado de la piel dañada y con grietas, las pieles irritadas y sensibles.

 

El aceite de ricino también es muy utilizado para elaborar jabón, ya que aumenta la capacidad de producir espuma de los demás aceites.

 

Aceite de Rosa mosqueta (INCI Rosehip Seed Oil)

Este aceite contiene tocoferoles, carotenos y vitaminas A, E, C, B1 y B2. Estas vitaminas, junto con el ácido transretinoico y los ácidos grasos poliinsaturados que contiene, promueven la regeneración cutánea y la producción de colágeno.

 

Además, la aplicación del aceite de rosa mosqueta ayuda a atenuar cicatrices y arrugas, y a prevenir el envejecimiento.

 

Por todas sus propiedades, es ideal para la piel madura, seca, irritada o estropeada.

 

En la elaboración de jabones, se suele añadir en el sobreengrasado para garantizar que sus propiedades no son alteradas. Aporta al jabón propiedades regenerativas, anti-arrugas e hidratantes.

 

Aceite de sésamo (INCI Sessamum Indicum Seed Oil)

Aceite rico en vitamina E, Beta-sitosterol, lecitina, zinc, magnesio y otros minerales.

 

Este aceite es hidratante y revitaliza la piel, siendo ideal para los tratamientos contra la flacidez. Además favorece el bronceado natural y se utiliza como filtro solar.

 

Posee propiedades bactericidas y antiinflamatorias, y es apropiado para el tratamiento de herpes, acné, arrugas y estrías. Como aceite de masaje calienta, nutre el organismo y tranquiliza el sistema nervioso.

 

Manteca de cacao (INCI Theobroma Cacao (Cocoa) Seed Butter)

Grasa de origen vegetal muy utilizada en productos para el cuidado de la piel, como jabones, hidratantes corporales y bálsamo labial.

 

La manteca de cacao es rica en ácidos grasos saturados (palmítico, esteárico) y monoinsaturados (oleico), así como en diferentes vitaminas y minerales.

 

Sus propiedades hidratantes, emolientes y nutritivas, y su capacidad como regenerador celular, previniendo arrugas y estrías, lo hacen ideal para su uso en pieles secas, quebradizas e irritadas.

 

A los jabones les aporta dureza y el resultado es un producto muy hidratante.

 

Manteca de karité (INCI Butyrospermum Parkii Butter)

Manteca procedente de la nuez de karité rica en vitaminas E y F.

 

Tiene propiedades calmantes, antioxidante, hidratantes y nutritivas. Además, protege la piel contra los rayos UV y actúa como regenerador celular, previniendo el envejecimiento de la piel y la aparición de arrugas y estrías.

 

Es muy adecuado para pieles secas e hidratadas.

 

Aporta dureza a los jabones, obteniéndose productos muy cremosos e hidratantes.

 

Plantas

 

Cacao (INCI Theobroma Cacao)

El cacao es un bien muy preciado desde la antigüedad y es utilizado en cosmética por sus propiedades hidratantes, nutrientes y depurativas. También ayuda a combatir el envejecimiento, el estrés o la celulitis.

 

Caléndula (INCI Calendula Officinalis)

La caléndula, con grandes propiedades terapéuticas, es antiinflamatoria, antiséptica, cicatrizante, antibacteriana y fungicida. Es empleada para tratar la piel irritada o inflamada y con problemas de sarpullidos u otras erupciones, contusiones, quemaduras, úlceras y heridas, entre otras afecciones en la piel. También es útil para las pieles ásperas y agrietadas.

 

Lavanda (INCI Lavandula Angustifolia)

La lavanda tiene propiedades calmantes, antisépticas y cicatrizantes. También es desodorante y su fragancia repele a los insectos.

 

El jabón de lavanda es antiséptico y protege de posibles infecciones y problemas cutáneos como el eczema y la psoriasis. Jabón muy suave adecuado para la piel de los niños y de los ancianos.

 

Naranja (INCI Citrus Sinensis)

La naranja, rica en vitamina C, tiene propiedades antioxidantes, antirradicales libres, protectoras, astringentes y desinfectantes.

 

El jabón de naranja es ideal para pieles apagadas, desmejoradas o ajadas, ya que devuelve la luminosidad a la piel al ser energizante y reducir el cansancio.

 

Té verde (INCI Camellia Sinensis o Thea Sinensis)

El té verde posee grandes propiedades antioxidantes y astringentes, protegiendo a la piel contra el envejecimiento prematuro. Además, ejerce una acción purificante sobre la piel, hidratándola y reparándola, y calma las pieles irritadas y las dañadas por temperaturas extremas.

 

Romero (INCI Rosmarinus Officinalis)

El romero es una hierba estimulante, además de aliviar el dolor de cabeza y actuar como sedante. Fomenta el riego sanguíneo, por lo que es apta para el tratamiento de la celulitis y la insuficiencia venosa, así como para las inflamaciones osteo-articulares.

 

El romero también tiene efecto antiinflamatorio y antiséptico, por lo que el jabón elaborado a partir de esta planta es desinfectante para la piel y se utiliza para pieles con acné, dermatitis, eczemas y cualquier problema relacionado con una producción excesiva de grasa.

 

Rosas (INCI Rosa Centifolia)

Las rosas, tanto en forma de aceite esencial, pétalos o agua de rosas, aportan a nuestra piel propiedades antisépticas, antibacterianas y cicatrizantes que ayudan a dar firmeza a la piel. Son muy adecuadas para la arrugas y las pieles envejecidas, además de para las pieles secas, irritadas y sensibles a los cambios de temperatura.

 

Aceites esenciales

 

Aceite esencial de árbol de té (INCI Melaleuca Alternifolia Oil)

Aceite esencial muy valioso para el cuidado de la piel. Es purificante, calmante, cicatrizante, analgésico y antiséptico, además de antimicótico, antibacteriano y antiviral.

 

Se utiliza para el tratamiento del acné, ampollas, herpes. hongos, picaduras de insectos, quemaduras, infecciones, verrugas, piel y cabello grasos, pie de atleta, caspa, piojos, irritación del cuero cabelludo, dermatitis del pañal, heridas infectadas, entre otros.

 

Aceite esencial de hierba buena (INCI Mentha Sativa Oil)

Aceite esencial muy utilizado en cosmética y perfumería por su aroma intenso y fresco.

 

Tiene propiedades como antiespasmódico, carminativo, estimulante, tonificante, refrescante, analgésico, antiinflamatorio y antiséptico.

 

Aceite esencial de lavanda (INCI Lavandula Officinalis Oil)

Este aceite esencial puede añadirse a todo tipo de preparados cosméticos.

 

Es uno de los aceites esenciales más importantes por su acción en innumerables dolencias. Tiene acción calmante, equilibradora, cicatrizante y antiséptica, y se utiliza para la cicatrización de las quemaduras, las picaduras de insectos, las llagas, el tratamiento del acné, eczemas y otras irritaciones de la piel.

 

Es apropiado para todo tipo de pieles, tanto juveniles como maduras, grasas, secas o con acné.

 

Aceite esencial de naranja dulce (INCI Citrus Sinensis Oil)

El aceite esencial de naranja contiene vitamina A, B y C. Es antidepresivo y sedante y antiséptico. Sobre la piel es efectivo para combatir la psoriasis y el eczema y también ayuda a disminuir la celulitis.

 

Aceite esencial de palmarosa (INCI Cymbopogon Martinii Oil)

Aceite esencial con un agradable aroma floral muy utilizado como fragancia en cosmética, jabones y perfumes.

 

Propiedades como bactericida, antiséptico, antiinflamatorio, tónico, nutritivo, hidratante. También regula la producción de grasa y estimula la regeneración celular. Por ello es muy adecuado para tratar el acné, los eczemas y dermatitis y como anti-arrugas. Se utiliza en el cuidado de la piel seca y madura.

 

Aceite esencial de romero (INCI Rosmarinus Officinalis Oil)

Aceite muy utilizado en todo tipo de cosméticos por su gran variedad de propiedades.

 

El aceite esencial de romero estimular el riego sanguíneo y ayuda a tratar la celulitis, el acné, las alergias y las quemaduras. Además, es tonificante, antiinflamatorio, antibacteriano, antiséptico y un excelente cicatrizante.

 

Otros ingredientes

 

Agua destilada (desionizada)

El agua (u otro componente acuoso), es un ingrediente indispensable para la elaboración de los jabones, ya que la disolución de agua con hidróxido de sodio es uno de los reactivos que forman parte en la reacción de saponificación que da como producto el jabón y la glicerina.

 

Para la elaboración de los jabones Landalore solo se utilizará agua libre de impurezas e iones, apta para la fabricación cosmética, y que haya sido sometida a los controles y análisis microbiológicos y físico-químicos requeridos por la legislación vigente.

 

Hidróxido de Sodio (NaOH)

El Hidróxido de sodio (NaOH) o sosa cáustica, es un compuesto químico indispensable para que se pueda llevar a cabo el proceso químico de saponificación que da lugar a la obtención de jabón.

 

La disolución de agua con NaOH reacciona con los lípidos o grasas dando lugar a jabón y glicerina. Durante este proceso, la totalidad de la sosa cáustica reacciona no quedando ningún tipo de residuo de la misma en el jabón.

 

Para asegurarse que el total de la sosa cáustica desaparece, se suelen calcular un exceso de lípidos (suelen ser entre 5-10%) en la fórmula que se quedan sin reaccionar. Este proceso se llama sobreengrasado y los lípidos que se calculan en exceso suelen ser los aceites más valiosos que se desea que conserven al 100% todas sus propiedades naturales para llegar intactos a nuestra piel.