La hidratación de la piel: ¿qué productos elegir?

La hidratación de la piel: ¿qué productos elegir?

Escrito por        nov 19, 2021     Categoría     =Comentarios

Siempre estamos escuchando que, para mantener una piel sana, dos son los pasos imprescindibles: la limpieza y la hidratación. Tras la higiene diaria de nuestra piel, debemos elegir un buen cosmético que nos mantenga hidratada y nutrida la piel, los llamados cosméticos de mantenimiento y protección

Pero no siempre nos resulta sencillo elegir porque hay mucha confusión: ¿mejor un aceite, una crema, un bálsamo reparador? Todos estos productos son importantes para mantener nuestra piel hidratada, aunque cada uno con su propia función. Para seleccionar con criterio, es importante conocer cómo se hidrata de manera natural nuestra piel y como podemos ayudar con cosmética a mantenerla sana.

Mecanismo de hidratación de la piel

Los seres humanos somos en gran parte agua. De hecho, un 70% de nuestro cuerpo está formado por este elemento. De este porcentaje, entre un 20-40% se encuentra en la piel. La cual, a su vez, está formada por un 72% de agua, que llega a través de las arterias hasta la dermis. 

Sin embargo, no todas las capas de nuestra piel tienen la misma cantidad de agua. De hecho, en la dermis se encuentra la reserva acuosa de nuestra piel (un 70-72% de agua), cantidad que va disminuyendo a medida que nos acercamos a la superficie de la piel. Hasta llegar a un 10-13% de agua en la capa más externa de la epidermis, el estrato córneo. Cuando la cantidad de agua es menor de este 10%, nuestra piel se vuelve rugosa y seca, y hasta puede descamarse y agrietarse. 

Hidratación de la piel Landalore Cosmética Natural

Contenido de agua en la piel 

¿Y qué hay que hacer para que la piel no se seque?

Nuestra piel ha desarrollado unas estructuras para protegerse a sí misma de la deshidratación, creando una barrera con el exterior. 

En la superficie de la epidermis tenemos una especie de “crema natural”, llamada emulsión epicutánea, formada principalmente por sudor y sebo, que ayuda a que nuestra piel se encuentre hidratada. 

Además, la capa más externa de nuestra piel, el estrato córneo, tiene unas moléculas atrapadas entre sus células, que son hidrosolubles (se mezclan con el agua) y que ayudan a retener el agua en la superficie de la piel. Al conjunto de estas moléculas tan importantes se les llama Factor Natural de Hidratación (FNH). 

A pesar de que nuestra piel se autorregula, hay factores que producen la deshidratación, tales como el envejecimiento y ciertas enfermedades, los factores ambientales (calor, seco, frío, viento…), exposición a químicos y detergentes (que eliminan la grasa natural de la piel) o malos hábitos de vida (alcohol, tabaco…)

Para mantener nuestra piel hidratada es muy importante que bebamos suficiente agua y que nos cuidemos con los productos cosméticos adecuados.

Cómo elegir el mejor cosmético

Es muy importante que sepamos que los principios activos que encontramos en los cosméticos hidratantes buscan mantener el nivel óptimo de agua en nuestra piel a través de dos mecanismo distintos:

-Mecanismo pasivo: busca reducir la pérdida de agua de la piel creando una barrera oclusiva con el exterior a través de lípidos (aceites, mantecas, ceras…). 

-Mecanismo activo: mantienen la hidratación gracias a sustancias que son capaces de retener el agua que se encuentra en el estrato córneo (superficie de la piel). En este grupo encontramos compuestos humectantes (atraen el agua) como la glicerina, componentes del Factor Natural de Hidratación (aminoácidos, urea...) y también algunos lípidos (aceites vegetales, como el de rosa mosqueta, argán, borraja, aguacate, almendras, sésamo...) que ayudan a reengrasar la piel, a hacerla más flexible y estimular la regeneración cutánea. 

Entonces, ¿cuál es la mejor forma cosmética para hidratarnos?

Como vemos, las tres opciones son adecuadas: bálsamos, aceites y cremas. 

-Los bálsamos en su composición incluyen aceites, mantecas y ceras, que producen una barrera que impide que perdamos el agua de la piel. Debemos tener cuidado y elegir aceites vegetales que tengan propiedades regeneradoras y emolientes (mejoren la flexibilidad de la piel). 

-Los aceites vegetales, maravilla de la naturaleza, ya hemos visto que tienen propiedades ideales para mantener una piel hidratada y nutrida. Retienen el agua del estrato córneo, ayudan a recuperar la grasa natural que tiene nuestra epidermis y que hemos perdido (algo común en las pieles maduras), dotan de elasticidad a nuestra piel y estimulan la regeneración celular cutánea. 

Si a estos aceites les añadimos aceites esenciales, tendremos un cosmético potente que va a hacer maravillas en nuestra piel. Además, con la ventaja de que es muy complicado que sufran una contaminación microbiana, por lo que no es necesario añadir un conservante. 

-Las cremas, que son emulsiones de aceite y agua (u otro producto acuoso, como los hidrolatos). La gran ventaja de las cremas es que en su formulación podemos incluir tanto activos liposolubles como hidrosolubles. Es decir, que se pueden mezclar tanto con agua como con aceite. Como hemos visto antes, para evitar la pérdida de agua del estrato córneo necesitamos ambos tipos de compuestos. Así que con las cremas estamos cumpliendo todas las funciones que necesitamos para mantener una piel hidratada. 

La gran desventaja de las cremas es que son productos inestables, ya que el aceite y el agua tienden a separarse. Por lo que necesitamos unos productos llamados emulsionantes para que no se separen las fases acuosas y grasas. Además, al contener agua, es más fácil que el producto sufra contaminación por microorganismos, por lo que hay que añadirle un conservante. Todos estos inconvenientes hacen que la producción de cremas requiera más conocimientos técnicos y más pruebas de laboratorio, con el coste que acarrea. 

Hay marcas de cosmética ecológica que no producen cremas, debido tanto a las dificultades técnicas y al coste económico, como porque han optado por no incluir agua en sus formulaciones. Actualmente, en la cosmética ecológica se incluyen emulsionantes y conservantes que no son dañinos para la salud y que se han elaborado a partir de compuestos naturales. 

En Landalore pensamos que las tres opciones son buenas y complementarias. Depende de la necesidad concreta de cada tipo de piel o de nuestra problemática.